La cooperación internacional como respuesta al cambio ambiental
Autor: Cristian Nicolás Gutierrez Flores
Año: 2023
Contactos: cristianguti12334@gmail.com (Linkedin)
Quienes deseen realizar una publicación deberán comunicarse a bitacoralegalenaccion@gmail.com
La cooperación internacional como respuesta al cambio ambiental
Autor: Cristian Nicolás Gutierrez Flores
Año: 2023
Contactos: cristianguti12334@gmail.com (Linkedin)
La contaminación ambiental se ha convertido en un problema muy grave en la sociedad moderna, pero ¿Qué es la contaminación? Es la presencia de cualquier agente químico, físico o biológico en el medio ambiente en un lugar, forma y concentración tales que causen daños a la salud, la seguridad o el bienestar de la población y de los animales o plantas.
Como un pequeño resumen, con este trabajo busco evidenciar que la cooperación internacional a través de acuerdos ambientales es esencial para abordar los desafíos ambientales globales y promover la protección del medio ambiente y el bienestar humano a nivel mundial. Estos acuerdos fomentan la adopción de medidas preventivas y la gestión sostenible de los recursos naturales, en línea con el principio de que la protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida por toda la humanidad.
La finalidad de este trabajo es por un lado exponer la importancia de la situación ambiental que estamos atravesando a nivel mundial y llamar a un cambio de paradigma; y por el otro, analizar cómo el derecho a través de la cooperación internacional busca darle solución a un conflicto que interpela la humanidad.
En la actualidad, los estudios y datos recogidos por la comunidad científica son una evidencia clara del deterioro que ha sufrido y está sufriendo el medio ambiente, por lo que, revertir esta situación se ha convertido en algo esencial para el hombre. El primer paso para lograr el cambio es comprender y ser conscientes del problema al cual nos enfrentamos. Una de las herramientas más útiles para crear conciencia es la “educación ambiental”, ya que la misma puede ser impartida a los más pequeños en los colegios y a los más mayores a través de los medios de comunicación, a fin de involucrar a todos los seres humanos a comprender que es un error pensar que la conservación del medio ambiente es tarea solo de aquellas personas que han estudiado o se dedican profesionalmente a esta rama cuando, en realidad, se trata de una problemática que nos atañe universalmente. Todos vivimos en el mismo planeta, la Tierra, y, por lo tanto, es nuestra responsabilidad cuidarlo.
Es importante aprender, que el ser humano tiene la responsabilidad de utilizar los recursos con sabiduría, de vivir, no de destruir. La conservación del medio ambiente nos garantiza y asegura los servicios ambientales, mejor conocidos como recursos naturales, que nos brinda la naturaleza y por medio de los cuales satisfacemos nuestras necesidades básicas.
Hoy en día, la conservación es una necesidad primordial ante los diferentes problemas ambientales que enfrentamos. Por ello, el compromiso que debemos asumir obligatoriamente tiene que ser profundo y verdadero.
Despertemos y seamos conscientes que conservar los recursos no solo nos garantiza el presente sino también asegura el futuro. En palabras simples cuidar el mundo es cuidarnos.
Continuando con la idea, ya es de público conocimiento que, el derecho en su esencia, se estableció con el propósito fundamental de proporcionar un marco normativo y un sistema de reglas que permitieran resolver conflictos de manera justa y ordenadamente en la sociedad, es decir, el derecho fue creado por el hombre para solucionar sus conflictos. A lo largo de la historia, se ha convertido en un pilar fundamental para la organización y la gobernanza de las comunidades humanas. Además, el sistema legal evoluciona constantemente para adaptarse a las cambiantes dinámicas sociales y económicas. Las leyes y normativas abordan una amplia gama de asuntos, desde disputas personales hasta cuestiones más complejas que involucran a empresas, naciones, ciudadanos y en este caso un tema más complejo aún como es el cambio ambiental ya que es a talla mundial.
Por este motivo fue creado el Derecho ambiental que lo podríamos llegar a definir como aquel:
conjunto de normas jurídicas que regula las actividades y comportamientos humanos que pueden dañar directa o indirectamente el medio ambiente. Su finalidad es tanto prevenir esos daños como poner los medios para repararlos en caso de que se produzcan y determinar los responsables de esas acciones lesivas… Como rama jurídica, el Derecho Ambiental es relativamente joven: se impulsó a principios de los años 70 a nivel internacional tras desastres ecológicos, como el accidente de Chernóbyl. Hoy en día sigue en desarrollo, muy ligado a los acuerdos internacionales, como los alcanzados en las Cumbres del Clima de la ONU.
El medio ambiente, como bien jurídico, pertenece a todos los ciudadanos. El Estado tiene, por tanto, la obligación de proteger y conservar el medio ambiente; pero esta obligación recae también en conjunto con la sociedad. Por este motivo, todos los ciudadanos tienen el poder de exigir medidas para protegerlo y para restaurarlo en caso de que se producieran daños, ya que su perjuicio afecta a la sociedad.
La cooperación internacional se ha convertido en una respuesta fundamental y necesaria frente a este gran desafío. Ya que vivimos en un mundo interconectado, donde los problemas ambientales no conocen fronteras, la comunicación entre naciones es esencial para abordar cuestiones críticas como: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y la degradación de los ecosistemas. La colaboración internacional en materia ambiental involucra la coordinación de esfuerzos, la promulgación de acuerdos y la implementación de políticas compartidas para mitigar los impactos ambientales y promover la sostenibilidad.
La situación ambiental a nivel global se caracteriza por una serie de desafíos significativos, que incluyen el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación del aire y el agua, la deforestación, la degradación del suelo y la sobreexplotación de recursos naturales. Estos problemas ambientales tienen impactos adversos en la calidad de vida de las personas, la salud de los ecosistemas y la estabilidad del planeta en su conjunto.
La necesidad de abordar estos problemas a través de acuerdos internacionales es fundamental debido a varias razones para mencionar algunas:
Los problemas ambientales no se detienen en las fronteras nacionales. Por ejemplo, las emisiones de gases de efecto invernadero en un país pueden afectar el clima en todo el mundo. La contaminación de ríos en una región puede afectar a las comunidades aguas abajo, como sucedió en el río de la Plata con las papeleras.
Muchos recursos naturales, como los océanos y las selvas tropicales, son compartidos por múltiples naciones. La gestión sostenible de estos recursos requiere acuerdos y regulaciones internacionales para evitar la sobreexplotación y la degradación.
Algunos problemas ambientales son tan vastos y complejos que ningún país puede abordarlos por sí solo. Se necesita la colaboración de múltiples naciones para desarrollar soluciones efectivas.
Los tratados internacionales usualmente establecen normas comunes y estándares que todos los países deben seguir. Esto promueve la igualdad y la justicia en la gestión de los recursos y la protección del medio ambiente.
Los acuerdos internacionales, como la Convención de Río de 1992, buscan promover el desarrollo sostenible, equilibrando las necesidades económicas y ambientales a largo plazo. Esto ayuda a garantizar que las generaciones futuras puedan satisfacer sus propias necesidades.
Para sintetizar la idea, la cooperación internacional a través de acuerdos ambientales es esencial para abordar los desafíos ambientales globales y promover la protección del medio ambiente y el bienestar humano a nivel mundial. Estos fomentan la colaboración, la adopción de medidas preventivas y la gestión sostenible de los recursos naturales, en línea con el principio de que la protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida por toda la humanidad.
Teniendo en cuenta lo anterior es importante mencionar que Brasil es un país de gran importancia en el contexto del medio ambiente debido a su vasta extensión de selvas tropicales, en particular el Amazonas, que es esencial para la biodiversidad global y para la regulación del clima. Además, alberga una rica diversidad de especies y ecosistemas. Brasil encabeza el top 1 de la lista de los 18 países “megadiversos” del mundo. Alberga entre 15% y 20% de toda la diversidad biológica global, con más de 120 mil especies de invertebrados, cerca de 9 mil vertebrados y más de 4 mil especies de plantas (Programa de medio ambiente de la Unión Europea, 2019).
Por este motivo, su compromiso con la conservación y la miitgación del cambio climático tiene un impacto significativo en la salud ambiental del planeta. La política y las acciones de Brasil tienen un efecto directo en la sostenibilidad global y la protección del medio ambiente. Sin embargo, también enfrenta desafíos, como la deforestación y la presión sobre sus recursos naturales.
Como consecuencia Brasil juega un papel principal tanto a la hora de participar en convenciones de medio ambiente, como para tomar el liderazgo en medidas de protección del mismo.
... Brasil juega un papel de liderazgo en acciones de conservación de la naturaleza y en formas innovadoras y sostenibles de uso de la tierra que pueden contribuir a su papel fundamental en el Acuerdo de París, así como también en el apoyo a la implementación del Marco Global de Biodiversidad Pos-2020 del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (The Nature conservancy, 2022).
Una de las más importantes y mayormente estudiadas en la universidad es la Convención de Río de 1992, oficialmente conocida como la "Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático" (CMNUCC) y la "Convención sobre la Diversidad Biológica" (CDB), son un conjunto de acuerdos internacionales clave que se adoptaron durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992. Esta conferencia también es conocida como la "Cumbre de la Tierra" o la "Cumbre de Río".
La relevancia de la Convención radica en que reunió a líderes de todo el mundo y estableció un marco integral para abordar los desafíos ambientales más apremiantes a nivel global. En particular, creó dos acuerdos clave: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y la Convención sobre la Diversidad Biológica. También proporcionó la base para los posteriores acuerdos climáticos, incluyendo el Protocolo de Kioto en 1997 y el Acuerdo de París en 2015 (tienen como objetivo abordar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global).
La Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) tiene como objetivo conservar y utilizar de manera sostenible la diversidad biológica, promoviendo la protección de especies y ecosistemas en todo el mundo.
La Cumbre de Río de 1992 también introdujo el concepto de desarrollo sostenible en la agenda internacional. Se adoptó la "Agenda 21", que consiste en un plan de acción integral para promover el desarrollo sostenible a nivel global, que abarca áreas como la pobreza, la salud, la educación y la gestión de recursos naturales de cada país, localidad, etc. que decida adoptar este sistema de políticas públicas para combatir la cuestión ambiental cada uno desde su localidad. Teniendo claro que si bien los problemas son globales, la solución de los mismos comienza localmente.
La Convención de Río de 1992 y sus acuerdos derivados desempeñaron un papel fundamental en la promoción de la acción global para abordar cuestiones cruciales como el cambio climático, la biodiversidad y el desarrollo sostenible, conflictos que continúan siendo relevantes en el escenario mundial actual y proporcionan un marco importante para la cooperación internacional en materia ambiental.
Antecedentes y contexto
La Convención de Río de 1992 fue el resultado de una serie de eventos y conferencias que marcaron el camino hacia la cumbre de Río para mencionar algunas:
Conferencia de Estocolmo (1972): Fue la primera conferencia de las Naciones Unidas en la historia sobre el medio ambiente donde se sentaron las bases para la cooperación internacional en asuntos ambientales.
Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Comisión Brundtland): En 1987, esta comisión publicó el informe "Nuestro Futuro Común", que popularizó el concepto de desarrollo sostenible.
Conferencia de Montreal (1987): Estableció un acuerdo para proteger la capa de ozono, conocido como el Protocolo de Montreal.
Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro (1992): La Cumbre de la Tierra fue una conferencia histórica que reunió a líderes mundiales y dio como resultado la Convención de Río de 1992, así como la "Agenda 21" y la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Estos documentos sentaron las bases para la acción global en temas ambientales y de desarrollo sostenible.
Objetivos y principios de la Convención de Río de 1992
La Convención de Río de 1992, oficialmente conocida como la "Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático" (CMNUCC) y la "Convención sobre la Diversidad Biológica" (CDB), establece varios objetivos principales relacionados con la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y la protección del clima.
Conservación de la Biodiversidad
La Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) se centra en la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales lo que incluye la protección de las especies, los ecosistemas y la variedad genética. También busca la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos.
Desarrollo Sostenible
La Convención de Río prohíbe o limita la degradación y promueve el desarrollo sostenible, que se define como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades, ya que como es sabido los recursos son limitados. Esto implica abordar los desafíos económicos, sociales y ambientales de manera integrada, equilibrando el crecimiento económico con la protección del medio ambiente y la justicia social.
Protección del Clima
Pone especial enfoque en la protección del clima y en la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Su objetivo principal es evitar un cambio climático peligroso y minimizar los impactos negativos del calentamiento global.
Implementación y logros
La implementación de la Convención de Río de 1992 a nivel internacional y en Brasil ha implicado una serie de esfuerzos y acciones para cumplir con los objetivos y principios de la convención.
A nivel internacional
Para lograr su objetivo la CMNUCC ha llevado a la creación de acuerdos posteriores, como el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París, que establecen compromisos específicos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Protocolo de Kioto: estableció objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para los países industrializados. El protocolo se basa en la Convención de Río y es uno de los instrumentos más conocidos para combatir el cambio climático a nivel global.
Acuerdo de París de 2015: fortalece el compromiso de los países para abordar el cambio climático; aunque es independiente de la Convención de Río, se basa en sus principios y objetivos generales.
Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB): A nivel global, la CDB ha llevado a la adopción de protocolos y acuerdos adicionales, como el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad y el Protocolo de Nagoya sobre Acceso a los Recursos Genéticos y Participación Justa y Equitativa en los Beneficios que se Deriven de su Utilización. Estos acuerdos están diseñados para implementar los objetivos de la CDB.
En Brasil
Brasil ha adoptado una serie de políticas y leyes ambientales a nivel nacional para cumplir con los compromisos de la Convención de Río. Estos incluyen leyes para la conservación de la biodiversidad, la gestión sostenible de los recursos naturales y la mitigación del cambio climático.
Además ha establecido una extensa red de áreas protegidas, incluyendo parques nacionales, reservas biológicas y áreas de conservación. Estas áreas desempeñan un papel importante en la conservación de la biodiversidad y la protección de los ecosistemas. También ha implementado programas y estrategias para combatir la deforestación en la Amazonía, que es esencial para la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.
Brasil ha sido un participante activo en las negociaciones climáticas internacionales y ha respaldado el Acuerdo de París. Además, se ha comprometido a nivel nacional a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Si bien ha implementado una serie de medidas para cumplir con la Convención de Río de 1992, también ha enfrentado grandes desafíos, como la deforestación en la Amazonía y la presión sobre los recursos naturales. La implementación efectiva de la convención sigue siendo un tema importante tanto a nivel nacional como internacional, en el contexto de la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad.
También es importante resaltar que uno de las mayores herencias de la convención de Río fue la conocida “Agenda 21” que es un plan de acción global para el desarrollo sostenible, con el propósito de promover un desarrollo equitativo y sostenible a nivel mundial y que ha sido una herramienta muy útil que el vecino país ha utilizado no solo a nivel estadual sino que ha extendido hasta nivel Universitario.
Me parecía importante mencionar que la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) tiene su propia implementación de la Agenda 21. La universidad adoptó políticas y estrategias que promuevan la sostenibilidad en áreas como la gestión de residuos, la eficiencia energética, la movilidad sostenible y la adquisición responsable. Promoción de la educación y la concienciación sobre la sostenibilidad entre la comunidad universitaria, incluyendo estudiantes, profesores y personal. Esto puede implicar la inclusión de cursos y programas sobre sostenibilidad en el plan de estudios y la organización de eventos y campañas de concienciación. Fomento de la investigación y la innovación en áreas relacionadas con la sostenibilidad, como la conservación del medio ambiente, la energía renovable, la gestión sostenible y la agricultura ecológica. Implementación de prácticas sostenibles en la gestión cotidiana de la universidad, como el uso eficiente de recursos, la reducción de residuos y la promoción de la movilidad sostenible en el campus (Revista Universitaria UFSC, 2023).
La UFSC también participa en iniciativas externas relacionadas con la sostenibilidad y el desarrollo sostenible, como programas gubernamentales o proyectos de colaboración con otras instituciones dentro del estado de Santa Catarina (Revista Universitaria UFSC, 2022).
En Argentina
Nuestro país consagra en la Constitución Nacional el derecho a vivir en un ambiente sano. En el marco de la cooperación internacional y ante las problemáticas ambientales actuales, Argentina suscribió diferentes acuerdos multilaterales, con el fin de unir esfuerzos con otras naciones para regular el uso y el impacto de determinadas sustancias y productos químicos peligrosos para el ambiente.
Se han ratificado por medio de leyes, una serie de convenios, a saber: el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su eliminación, el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, el Convenio de Rotterdam sobre el Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo Aplicable a Ciertos Plaguicidas y Productos Químicos Peligrosos Objeto de Comercio Internacional y el Convenio de Minamata sobre el mercurio.
En adición a los convenios, Argentina participa como Estado Parte, en el Enfoque Estratégico para la Gestión de Productos Químicos (SAICM) que constituye el marco para el fomento de políticas públicas para la gestión racional de productos químicos, de manera no vinculante.
A nivel regional, existen diversos espacios de cooperación tales como la Red Intergubernamental de Químicos y Desechos para América Latina y el Caribe y el Subgrupo de trabajo Nº 6 del Mercosur.
En Mendoza
Nuestra provincia es parte de El programa Defensoría Ciudadana del Ambiente (DCA) asesora a personas afectadas por problemas ambientales, observa el cumplimiento de la ley por parte de la autoridad ambiental y defiende los derechos ambientales de los ciudadanos de la provincia de Mendoza.
Cualquier afectado, a título personal o en representación de un grupo de afectados, puede realizar una denuncia; la misma se escribe en un formulario, un equipo de admisión la analiza de acuerdo con criterios preestablecidos y puede: rechazarla, derivarla a otra institución o aceptarla. No se aceptan denuncias anónimas, aunque se acepta la confidencialidad del nombre si es el deseo del denunciante, ya que se promueve la participación y el compromiso de los ciudadanos en la resolución de los conflictos ambientales. Si la denuncia es aceptada, se inicia un procedimiento de investigaciones y trámites ante los organismos públicos correspondientes. Si la vía administrativa-gubernamental se agota sin resolver el caso, se tiene que acudir a la Defensoría del Pueblo de la nación y a Fiscalía de Estado de la provincia. Si ninguna entidad logra mejorar la situación del caso, se ofrece patrocinio legal sin coste, con el fin de facilitar al denunciante el acceso a la justicia en defensa de sus derechos ambientales.
El programa DCA funciona desde diciembre de 2001. Hasta la fecha ha atendido aproximadamente setecientas consultas de diversa índole y ha gestionado cincuenta casos relacionados con conflictos ambientales, de los cuales la tercera parte se resolvió favorablemente. La Defensoría Ciudadana del Ambiente ganó en 2002 el Premio Nacional al Emprendedor Solidario entre más de cien propuestas de todo el país.
Para concluir, es importante actuar para proteger el medio ambiente y concienciar a la población mediante una buena “Educación Ambiental”. Con el objetivo de promover la participación ciudadana, no sólo a nivel global sino también local, teniendo en vista generar una gestión racional de los bienes comunes y el desarrollo permanente de actitudes que redunden en beneficio de nuestro Planeta. Debemos participar de un aprendizaje activo acerca del ambiente con una mirada multidisciplinar que promueve el “saber”, “el saber hacer” y el “saber ser”; es decir, propiciar a la construcción del conocimiento sobre las relaciones que la humanidad debe de mantener con la naturaleza, y la apropiación de los valores ambientales que tengan como horizonte una sociedad ecológicamente equilibrada y sostenible.
Promover la educación ambiental en las escuelas contribuiría a que los estudiantes tengan una mirada más amplia en lo que respecta a un ambiente sostenible. Posibilitando la incorporación de múltiples estrategias, garantizando un mayor nivel de inclusión, desarrollando la creatividad y la experimentación, el análisis, la búsqueda de alternativas y soluciones, así como el estímulo para la asunción de compromisos socioafectivos hacia los otros, que nos lleve a acciones relacionadas con metas e ideales comunes. El cuidado del medio ambiente es tarea de todos, independientemente de la edad, el sexo, la religión o la clase social. Si realmente queremos hacer del mundo un lugar mejor, para que las generaciones futuras no se vean afectadas por nuestras acciones, lo conseguiremos juntos.
The Nature conservancy (2022) “Brasil como protagonista de nuestro futuro en el planeta”
Revista UNIR, (2020) “El derecho ambiental, en qué consiste y qué salidas laborales ofrece”
Programa de medio ambiente de la Unión Europea (2019) “Brasil Megadiverso”
PNUMA-UNEP “Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente”
Proyecto ECONORMAS “Programa de Apoyo a la Profundización del Proceso de Integración Económica y Desarrollo Sostenible del Mercosur”
Revista Universitaria UFSC, 2023 “Agenda 21 local: um modelo para capacitação de facilitadores”
Revista Universitaria UFSC, 2022 “Agenda 21: análise do processo de implantação da agenda 21”